El Gran Gatsby
Restaurante El Gran Gatsby
Muelle de Honor, s/n
Puerto Banús (Marbella)
Tel. 951 778 797
www.elgrangatsby.com
info@elgrangatsby.com
Fabuloso local con vistas al megalómano puerto deportivo de Puerto Banús. Acudimos tras leer un artículo publicado por J.C. Capel en el que destacaba 10 restaurantes con vistas al mar de las costas españolas.
Aunque a primera vista pueda parecer una frivolidad cenar en un restaurante con terraza en primera línea de Puerto Banús, tengo que decir en honor a la verdad, que comimos de primera con una esmerada atención (aparte de una de las camareras que dudo que en su juventud fuese nominada como Mis Simpatía) y una primerísima calidad de la materia prima.
Situado a la entrada de la bocana del puerto, además de la sala habilitada como restaurante (que de hecho es la que tiene vistas al puerto en sí), tiene una magnífica terraza que sirve también como lugar de copas (lo cual, si se llegasen a juntar un nutrido grupo de cafres, podría ser molesto para los que estén comiendo en ese momento).
Respecto al tema de personajes "conocidos" o de la jet y fauna similar, no puedo decir si vi alguno, ya que el desconocimiento que tengo de esta especie es más que nulo.
El sumiller nos recomendó un Santa Digna Cabernet Sauvignon Blanc 2011, el cual nos comentó que era el primer año que salía al mercado. Vino joven, fresco y frutal al cual le sobraba un poco bastante de margen comercial (x3 me parece un abuso...).
| Detalle floral de gran elegancia en la mesa |
Siguiendo las recomendaciones del amable jefe de sala, pedimos para compartir unas croquetas de marisco (excelentes y de las que realmente saben a marisco) y unas crujientes y sabrosas chips de alcachofa.
| Croquetas de marisco |
| Chips de alcachofa crujientes |
De plato principal, cayeron los siguientes:
- Lubina de la Finca Veta de la Palma con Sal Gruesa, Acompañada de Papas con Mojo Picón
- Lomo de Atún con Mojama, Hongos y Jugo de Asado
Muy bien resuelta y sabrosa la primera, aunque para mi gusto el mojo picón era en exceso picante (aunque ya sé que debe serlo). No conseguí armonizar la sutileza del pescado con la potencia abrasiva de la patata con el mojo.
El lomo de atún, como habitual y desgraciadamente para mi ocurre con demasiada frecuencia, estaba hecho en exceso. Era muy sabroso, pero al estar pasado de cocción resultaba algo astilloso. El acompañamiento correcto.
Y para acompañar los principales y terminar de llenar el buche, nos trajeron unos exquisitos buñuelos de bacalao.
| Lubina a la brasa de carbón de encina con papas arrugas y mojo picón |
| Lomo de atún con mojama, hongos y jugo de asado |
| Buñuelos de bacalao |
En resumen: un sitio más que recomendable si estás de turismo por la zona y eres amante de los excesos y la opulencia (aunque solamente sea de forma visual) y conoces las caras de la gente que está de moda, y además te apetece disfrutar de una buena comida en una tranquila y romántica velada con la brisa nocturna del aire y una buena compañía.
Servicio más que atento (a excepción de una sola de las camareras que cantaba como una almeja respecto a la forma de estar y comportarse del resto de sus compañer@s). Precio aproximado con cafés, copas y bebidas, unos 70 € por cabeza. Por tratarse de un local de primera línea en Puerto Banús, creo que es más que aceptable el precio. Solamente veo elevado el tema del precio en el vino, donde todavía creo que nos falta mucho por aprender.
Cal Cofa
Cal Cofa
Federic Bernades, 1
17527 - LLIVIA
www.calcofa.com
calcofa@gmail.com
Tel. 972 896 500 - 617 331 707
En el centro de la población de Llívia, en pleno corazón de la Cerdanya, hay un edificio de piedra en el que se ubica un bonito restaurante de cocina tradicional que nos sorprendió gratamente por varios motivos:
- La calidad del producto.
- La amabilidad del servicio.
- La carta de vinos. Pocas referencia pero muy acertadas.
| Vista del restaurante (y primer plano de Quim I) |
Mi primer plato consistió en un carpaccio de pies de cerdo bien elaborado y sabroso, acompañado por unas rebanadas de pan tostadas a las brasas.
| Carpaccio de pies de cerdo |
Otros primeros platos de la noche fueron unos tomates con mozzarella, unas verduras a la llosa y unos calabacines gratinados con brandada de bacalao.
| Tomate y mozarella |
| Calabacines con brandada de bacalao |
| Verduras a la llosa |
El plato principal fue un tierno y delicioso filete a la llosa con foie fresco. Muy sabrosa la carne, que nos explicaron que era de una variedad de ternera cuyo nombre no recuerdo, pero cuyo sabor si. Fue todo regado por un par de botellitas de L'Equilibrista (D.O. Catalunya) que le iban como anillo al dedo.
| Filete con foie fresco |
Compartimos un postre que si te lo pides sólo, creo que te dejan una habitación para echar la siesta. Que barbaridad!!! Era una especie de merengue o soufflé con sorpresas en el interior. Y pensar que hay gente que se lo pide después de dos platos...
| Omelette Norvegienne |
En conclusión, un buen sitio para parar a comer si estáis de visita por la zona, y os apetece comer bien y con buena gente. RCP buena (unos 45 € por cabeza es lo que salió esta vez, pero puede reducirse notablemente pidiendo otras piezas de carne más económicas y no por ello de peor calidad).
Kaia Kaipe
Restaurante - Jatetxea
KAIA KAIPE
General Arnao, 4
20808 - GETARIA
Tel. 943 140 500
www.kaia-kaipe.com
info@kaia-kaipe.com
En la vecina localidad de Zarautz, se ubica el bonito pueblo pesquero de Getaria. Con empinadas calles empedradas que bajan hasta el mismo puerto, parece que el tiempo se hubiese detenido en esta población.
Además de sus maravillosos txacolís y del museo Balenciaga, tiene en su zona portuaria su valor más cotizado: los restaurantes-asadores de pescado y marisco recién traído por su flota pesquera.
Por casualidad, de todos los restaurantes que había en la zona, escogimos éste, que días después supe por un artículo de J.C. Capel que lo destacaba en un artículo de restaurantes con terraza con vistas al mar. ¡Y con razón!
Para amenizar la espera nos obsequiaron con un delicioso atún en aceite con cebolla, que estaba para mojar pan. De hecho todos lo hicimos...
Pedimos unos entrantes para compartir que nos gustaran a todos, y optamos por unos pimientos verdes (extraordinarios) y unos calamares rebozados (¡fresquísimos oiga!)
Mi mujer y yo optamos por un rodaballo a la parrilla.
No tengo palabras... Bueno sí... ESPECTACULAR, DELICIOSO, SUBLIME, ...
No creo que exagere si digo que es el mejor pescado que hemos comido en la vida (y eso que yo andaba mal del estómago...). A pesar de los previos remilgos de mi mujer a la hora de escoger el plato, también coincidió en que era el mejor pescado que había probado (y de hecho, dio buena cuenta del animalico aprovechando mi baja forma...).
La mayor pidió unos chipirones a la Pelayo (encebollados) con una pinta endiabladamente buena.
La pequeña optó por un filete de ternera con pimientos verdes y un acompañamiento de puré de manzana (creo recordar...).
El postre de la peque fue (como no) a base de chocolate. Esta vez en forma de soufflé o coulant, acompañado por un sorbete. Le encantó!!
Mi mujer se pidió un irlandés con una pinta estupenda.
Un lugar altamente recomendable para los que sepan apreciar la diferencia entre un pescado normal y uno de alta gama. Productos de primera en un local de primera. Servicio muy atento y cordial en todo momento y local con unas maravillosas vistas sobre el puerto de Getaria.
Relación calidad precio normal, si tenemos en cuenta que hablamos de especialidad en pescados y mariscos. La cuenta salió por poco más de 200 € (y eso que acabo de darme cuenta de que no nos cobraron el vino...).
Un lugar al que seguramente volveremos (y más después de saber que invita mi mujer a la próxima...)
KAIA KAIPE
General Arnao, 4
20808 - GETARIA
Tel. 943 140 500
www.kaia-kaipe.com
info@kaia-kaipe.com
En la vecina localidad de Zarautz, se ubica el bonito pueblo pesquero de Getaria. Con empinadas calles empedradas que bajan hasta el mismo puerto, parece que el tiempo se hubiese detenido en esta población.
Además de sus maravillosos txacolís y del museo Balenciaga, tiene en su zona portuaria su valor más cotizado: los restaurantes-asadores de pescado y marisco recién traído por su flota pesquera.
Por casualidad, de todos los restaurantes que había en la zona, escogimos éste, que días después supe por un artículo de J.C. Capel que lo destacaba en un artículo de restaurantes con terraza con vistas al mar. ¡Y con razón!
Para amenizar la espera nos obsequiaron con un delicioso atún en aceite con cebolla, que estaba para mojar pan. De hecho todos lo hicimos...
| Atún en aceite con cebolla |
Pedimos unos entrantes para compartir que nos gustaran a todos, y optamos por unos pimientos verdes (extraordinarios) y unos calamares rebozados (¡fresquísimos oiga!)
| Pimientos verdes |
| Calamares rebozados |
Mi mujer y yo optamos por un rodaballo a la parrilla.
No tengo palabras... Bueno sí... ESPECTACULAR, DELICIOSO, SUBLIME, ...
No creo que exagere si digo que es el mejor pescado que hemos comido en la vida (y eso que yo andaba mal del estómago...). A pesar de los previos remilgos de mi mujer a la hora de escoger el plato, también coincidió en que era el mejor pescado que había probado (y de hecho, dio buena cuenta del animalico aprovechando mi baja forma...).
| "El Rodaballo" (o más bien, los restos del animalito...) |
La mayor pidió unos chipirones a la Pelayo (encebollados) con una pinta endiabladamente buena.
| Chipirones a lo Pelayo |
La pequeña optó por un filete de ternera con pimientos verdes y un acompañamiento de puré de manzana (creo recordar...).
| Filete de ternera |
El postre de la peque fue (como no) a base de chocolate. Esta vez en forma de soufflé o coulant, acompañado por un sorbete. Le encantó!!
| Soufflé de chocolate |
Mi mujer se pidió un irlandés con una pinta estupenda.
| Café irlandés |
Un lugar altamente recomendable para los que sepan apreciar la diferencia entre un pescado normal y uno de alta gama. Productos de primera en un local de primera. Servicio muy atento y cordial en todo momento y local con unas maravillosas vistas sobre el puerto de Getaria.
Relación calidad precio normal, si tenemos en cuenta que hablamos de especialidad en pescados y mariscos. La cuenta salió por poco más de 200 € (y eso que acabo de darme cuenta de que no nos cobraron el vino...).
Un lugar al que seguramente volveremos (y más después de saber que invita mi mujer a la próxima...)
Bergara
Bar Bergara
General Artetxe, 8
20002 - Donostia (Barrio Gros)
Tel. 943 275 026
pinchos@pinchosbergara.com
Cuando estuvimos por primera vez en esta bella ciudad (para mí, de las mejores que he conocido y con una increíble calidad de vida...), pasamos por este bar de pinchos, empujados por la publicidad de haber ganado un concurso de pinchos. En aquella ocasión nos encantó el formato de pinchos de diseño que presentaban y que lo hacían diferente del resto de locales del casco antiguo de Donosti.
Pasados unos años, decidímos acudir de nuevo, esta vez en familia, para ver cómo había evolucionado. Realmente la evolución sinceramente creo que ha sido positiva.
Pedimos todo a base de tapas, excepto la pequeña, que siguiendo la habitual línea plana de alimentación, optó por un único plato consistente en un revuelto de huevos con jamón, que debo decir que es de los mejores que he probado. De hecho, pedimos una ración más para repartirnos... ;)
El resto de la tropa pedimos los siguientes pinchos (s.e.u.o.):
- Croqueta de jamón ibérico y huevo. De un tamaño considerable y un sabor a jamón como deberían ser siempre las croquetas de jamón. Muy buenas!!!
- Hamburguesa de tomate raf con dátil y bacalao. No llegue a catarla, pero mi hija comentó que era espectacular.
- Falsa lasagna de anchoas. Es una de las tapas de referencia del local y por la que está nominada entre los mejores 50 restaurantes del mundo según una publicación americana (cuando recuerde el nombre de la misma lo pondré).
- Ajoarriero. Pincho clásico del cual el mismísimo Arzak dice que sería capaz de comerlo "a paladas". Sabrosísimo!!
- Txopito a la plancha con cebolla caramelizada. De lo mejor de la velada. La frescura del txipirón, contrastada con la dulzura de la cebolla confitada durante horas, resulta sublime.
- Tosta de bacalao. Ensalada de bacalao con mahonesa, pimiento rojo y virutas de cebolla.
- Delicias de pato y Calvados. Pato confitado, manzana, licor Calvados, cebolla y piñones sobre hojaldre.
- Revuelto de anchoas con piquillos. Anchoa fresca, pimiento del piquillo y huevo sobre pan tostado.
Realmente bueno y de una calidad muy, muy alta, todo. El servicio increíblemente atento para un lugar de tapeo. El precio, para lo que llegamos a comer y beber (repetimos tres veces cerveza...) lo encontré estupendo (creo que fueron 60 €...).
Un lugar de obligada visita si se va a Donosti y se quiere comer de pinchos sin el agobio de los bares del casco antiguo.
General Artetxe, 8
20002 - Donostia (Barrio Gros)
Tel. 943 275 026
pinchos@pinchosbergara.com
Cuando estuvimos por primera vez en esta bella ciudad (para mí, de las mejores que he conocido y con una increíble calidad de vida...), pasamos por este bar de pinchos, empujados por la publicidad de haber ganado un concurso de pinchos. En aquella ocasión nos encantó el formato de pinchos de diseño que presentaban y que lo hacían diferente del resto de locales del casco antiguo de Donosti.
Pasados unos años, decidímos acudir de nuevo, esta vez en familia, para ver cómo había evolucionado. Realmente la evolución sinceramente creo que ha sido positiva.
Pedimos todo a base de tapas, excepto la pequeña, que siguiendo la habitual línea plana de alimentación, optó por un único plato consistente en un revuelto de huevos con jamón, que debo decir que es de los mejores que he probado. De hecho, pedimos una ración más para repartirnos... ;)
El resto de la tropa pedimos los siguientes pinchos (s.e.u.o.):
- Croqueta de jamón ibérico y huevo. De un tamaño considerable y un sabor a jamón como deberían ser siempre las croquetas de jamón. Muy buenas!!!
- Hamburguesa de tomate raf con dátil y bacalao. No llegue a catarla, pero mi hija comentó que era espectacular.
- Falsa lasagna de anchoas. Es una de las tapas de referencia del local y por la que está nominada entre los mejores 50 restaurantes del mundo según una publicación americana (cuando recuerde el nombre de la misma lo pondré).
- Ajoarriero. Pincho clásico del cual el mismísimo Arzak dice que sería capaz de comerlo "a paladas". Sabrosísimo!!
- Txopito a la plancha con cebolla caramelizada. De lo mejor de la velada. La frescura del txipirón, contrastada con la dulzura de la cebolla confitada durante horas, resulta sublime.
- Tosta de bacalao. Ensalada de bacalao con mahonesa, pimiento rojo y virutas de cebolla.
- Delicias de pato y Calvados. Pato confitado, manzana, licor Calvados, cebolla y piñones sobre hojaldre.
- Revuelto de anchoas con piquillos. Anchoa fresca, pimiento del piquillo y huevo sobre pan tostado.
| Revuelto de anchoas con piquillos, Ajoarriero, Hamburguesa de tomate y Croquetas de jamón ibérico |
| (En el sentido de las agujas del reloj) Delicias de pato al Calvados, Itxaso, Lasaña de anchoas, Tosta de bacalao y Tortilla de anchoas |
| Txopito a la plancha con cebolla caramelizada |
Realmente bueno y de una calidad muy, muy alta, todo. El servicio increíblemente atento para un lugar de tapeo. El precio, para lo que llegamos a comer y beber (repetimos tres veces cerveza...) lo encontré estupendo (creo que fueron 60 €...).
Un lugar de obligada visita si se va a Donosti y se quiere comer de pinchos sin el agobio de los bares del casco antiguo.
Restaurante Urbano
Restaurante Urbano
31 de Agosto, 17
20003 - DONOSTIA - San Sebastian
Tel. 943 420 434
http://www.restauranteurbano.com
urbano@restauranteurbano.com
Segunda visita a este moderno bar de pintxos de Donosti. Recordábamos haber comido bien en la anterior visita y decidimos repetir, ya que el tema de pincho a pie de barra no nos convence demasiado (como aperitivo está bien, pero como comida principal somos más de mesa y sobremesa). Situado en una de las calles más emblemáticas de la ciudad y rodeado por tradicionales restaurantes de pintxos, es un local de cuidada ambientación, con un correcto servicio y una destacable calidad de comida.
Pedímos el menú de mediodia (más que correcto) y lo acompañamos por un Venta d'Aubert Viognier de la denominación V.T. Bajo Aragón y que ya habíamos probado en nuestra última visita a Fitur.
Mientras esperabamos el menú, nos trajeron unos mejillones en escabeche de verduras. Bueno el mejillón, muy mal los platos (se que no hay que llevárselos a la boca, pero semejantes desconchones no quedan bien en ningún servicio y menos en un sitio como éste).
| Mejillones en escabeche de verduras |
El primer plato pedido por mi mujer y la mayor, fué un tomate que iba relleno de tartar de bonito fresco y (en teoría) de aguacate. Como no debían tener aguacate, decidieron unilateralmente rellenarlo de remolacha sin avisar al comensal. Acompañado por un chupito de (creo) gazpacho de tomate. Fresco. Original forma de servir un tartar, que me anoto para experimentar en casa.
| Tomate del país en ensalada relleno de tartar de bonito fresco y aguacate |
Yo opté por un pastel de espárragos con langostino y sus dos salsas. Lo había probado en la otra visita y lo recordaba mejor. Demasiado sabor a leche.
| Pastel de espárragos con langostino y sus dos salsas |
El plato escogido por mi mujer como principal, fué un bonito en marmitako. No lo probé, pero tenía buena pinta. Quizá por el aspecto, un poco pasado de cocción, pero eso ya son manías mías...
| Bonito fresco con "D.O." en marmitako, con sofrito de guindilla dulce |
Mi plato principal y el de mi hija mayor consistió en una pequeña degustación de chipirones preparados de las tres maneras más típicas del Norte: a la plancha (creo que la mejor forma de prepararlos y más cuando son recién pescados, que se convierten en un manjar difícilmente superable), en su tinta y a la Pelayo (encebollados). Muy buenos.
| Chipirón pequeño a los tres estilos: Tinta, Pelayo y plancha |
El plato de la pequeña fué un muslo de pato cebado en confit a la naranja , acompañado por unas patatas fritas. En palabras de ella: muy bueno!! De la salsa puedo dar fé ya que mojé pan y estaba muy gustosa.
| Muslo de pato cebado en confit a la naranja |
Los postres (muy buenos) fueron un pastel de chocolate con sorbete de mandarina y fruta de la pasión, y un sufflé de piña.
| Pastel templado de chocolate y nueces con sorbete de mandarina y fruta de la pasión |
| Soufflé de piña con helado de vainilla y sopa de ron dulce |
En conclusión, es un restaurante tranquilo en pleno casco de Donosti donde poderse sentar ya es un lujo. Comida bien elaborada a partir de buenas materias primas. El precio del menú al mediodía es de 22 € sin incluir bebidas.
Parador de Olite
olite@parador.es
Muy a mi pesar he decidido inaugurar una nueva categoría en el blog, que será la de Restaurante NO recomendable.
Hasta la fecha, me limitaba a no incluir en el blog a aquellos establecimientos en los que por cualquier motivo, no hubiesen cumplido mis expectativas. A partir de hoy, intentaré ponerlos todos, por sencillos que me puedan parecer, a excepción de aquellas paradas técnicas de relleno de buche por necesidad (en el caso de que no se produzcan sorpresas...).
De camino a Euskadi, paramos a comer con toda la ilusión del mundo al ver la indicación de Parador en la población de Olite. El edificio es realmente espectacular y para unos días de absoluta tranquilidad debe ser de lo mas apropiado. El interior del Palacio-Castillo como lo describen en la web es una especie de cámara del tiempo en la que éste se detuvo en el siglo XV.
El interior de la sala, a conjunto con el entorno, es de una pomposidad y majestuosidad acorde con la época que rememora el Parador. El servicio, del que creo que no llegamos a ver una sola sonrisa (quizás influenciados o más bien metidos en el papel medieval que les había tocado jugar) bastante deficiente.
Para acompañar la comida pedimos un vino de la tierra (intento cuando salgo de mi país que me recomienden caldos de sus tierras) que no recuerdo finalmente cual fué, ya que del disgusto no cogi la nota, pero muy flojo pese a ser un vino de "autor" (que perra manía con bautizar todo con esta coletilla...).
Y vamos al lío... Como aperitivos, tuvieron la gentileza de traer unas tostadas que para ser generosos diré que eran del día anterior (blandas y gomosas) con un paté casero y unos mejillones con salpicón de verduritas envinagradas. Para empezar, pedimos un surtido de croquetas de boletus y jamón, que fué realmente complicado saber cuales eran unas y otras, llegando a la estúpida conclusión de que las redondas eran las de un sabor y las de forma alargada las otras. De todas formas, exceso de leche y falta de sustancia. Lo del puerro frito en medio del plato totalmente superficial y sobrante (si al menos estuviese bien frito...).
| Surtido de croquetas de boletus y jamón |
La pequeña pidió un revuelto de huevos con jamón y habas, que parece que estaba bueno. Me alegro que al menos ella disfrutase con el menú.
| Revuelto de huevos con jamón y habitas |
Yo pedí de segundo, el plato que según ellos era la especialidad de la casa... ¿? Creo que lo he comido mucho mejor en mi país por bastante menos dinero. No voy a comentar nada más.
| Cordero al chilindrón |
Mi mujer pidio un arroz de verduras con mejillones y bacalao (o merluza... no recuerdo). Con lo que le gustan los arroces, solamente comentaré que no lo terminó... Pasado totalmente de cocción.
| Arroz cubado de verduras y tropezones marinos |
El postre de la pequeña fué un pastel de chocolate, que creo recordar que le gustó.
| Pastel de chocolate |
El remate de la comida llegó de la mano de un café irlandés regalimante sin nigún tipo de gracia. Era más propio de un bar de carretera para camioneros sin paladar que de un Parador Nacional.
Polvo de tomate
Pelar y despepitar el tomate y reservar unos minutos en papel absorvente. Cortar en brunoise y extender en papel sulfurizado o silpat. Secar en horno ventilado unos 120 minutos a unos 100º (ir controlando). Cuando esté lo suficientemente seco, retirar, dejar enfriar y moler en mortero de mármol.
Quería hacer una especie de crujiente de parmesano con tomate, pero por algún extraño motivo se quemó el polvo de tomate antes de que el queso se fundiese...
No sé muy bien para que voy a utilizarlo la próxima vez, pero puede ser un condimento original. Seguiremos informando...
Icho BCN
Deu i Mata, 69-95
934 443 370 - 934 443 469
reserves@ichobcnjapones.com
www.ichobcnjapones.com
Hacía tiempo que deseaba hincar el diente a la cocina de Yukihiko Shidara, el Maestro Tan del restaurante Icho BCN. Había oido hablar muy bien de él, e incluso había disfrutado de sus magistrales lecciones en algún programa de TV.
El mismo restaurante, desde hace ya algún tiempo, realiza un menú 2x1 los martes (comida o cena), cambiándolo cada mes. Aprovechando semana sin niñas pequeñas, nos acercamos con mi cuñado y respectivas parientas a degustar la cocina de este sitio.
Local muy bonito y espacioso en el que predomina la madera, con mesas amplias bien vestidas y separación entre ellas más que correcta. No puedo opinar lo mismo de las sillas que me parecieron muy incómodas (aunque visualmente la primera impresión es positiva). Vajilla preciosa que realza la presentación de los platos. Servicio de sala impecable y muy atento.
Empezamos con el aperitivo del Maestro Tan, consistente en una pequeña ensalada de algas wakame y agar agar (creo) con mejillones y un aliño a base de sésamo y gengibre con un punto de picante muy agradable. No se si disfruté más del plato o de la expresión de mi cuñada cuando lo probó...
Seguimos con uno de los mejores platos de la velada. Un tartar de vieira con aguacate y huevas de bacalao con salsa cítrica. A pesar de esta salsa, el plato tenía un componente dulce que no conseguimos averiguar de donde procedía. Espectacular.
Nos trajeron a continuación unos makis de salmón y atún. Nos chocó que no sirvieran directamente en el plato el habitual pegote de wasabi (aunque nos ofrecieron si queríamos más), pero realmente no hacía falta. En estos makis, el wasabi integrado, tenía una potencia de sabor equilibrada con el breve aunque intenso picante. En cambio, el picante gengibre fresco cumplía perfectamente su función de cambio de sabores.
El plato estrella de la noche, y de hecho, una de las especialidades del restaurante, fué el onsen tamago, que es un huevo cocido a baja temperatura durante bastante más tiempo del habitual (una hora a 60-70º como referencia) en un caldo dashi con virutas de alga nori y acompañado por un cangrejo de cáscara blanda en tempura. Nos recomendaron mezclar el onsen tamago en el caldo dashi y mojar el cangrejo como si fuese un huevo frito con pan. BRUTAL!!!!
Para finalizar degustamos un tartar de solomillo de ternera con edamame (que son las semillas de las vainas de soja, similares a nuestros guisantes) y dados de pepino. Realmente las materias primas de este local son excelentes.
El postre consistió en un Mochi (pastelito de arroz) de té verde, con una marcada acidez de limón. Muy bueno y ligero para finalizar la agradable cena.
Con los cafés nos sirvieron unos petit fours para acompañarlos. En esta ocasión, una pastilla de chocolate blanco y una especie de mini-coulant de almendras.
CONCLUSION: Un lugar para volver. Y más si se tiene la suerte de poder aprovechar la oferta del 2x1 de los martes. Unos 80-90 € por pareja si no se nos va la pinza con la bebida.
934 443 370 - 934 443 469
reserves@ichobcnjapones.com
www.ichobcnjapones.com
Hacía tiempo que deseaba hincar el diente a la cocina de Yukihiko Shidara, el Maestro Tan del restaurante Icho BCN. Había oido hablar muy bien de él, e incluso había disfrutado de sus magistrales lecciones en algún programa de TV.
El mismo restaurante, desde hace ya algún tiempo, realiza un menú 2x1 los martes (comida o cena), cambiándolo cada mes. Aprovechando semana sin niñas pequeñas, nos acercamos con mi cuñado y respectivas parientas a degustar la cocina de este sitio.
Local muy bonito y espacioso en el que predomina la madera, con mesas amplias bien vestidas y separación entre ellas más que correcta. No puedo opinar lo mismo de las sillas que me parecieron muy incómodas (aunque visualmente la primera impresión es positiva). Vajilla preciosa que realza la presentación de los platos. Servicio de sala impecable y muy atento.
Empezamos con el aperitivo del Maestro Tan, consistente en una pequeña ensalada de algas wakame y agar agar (creo) con mejillones y un aliño a base de sésamo y gengibre con un punto de picante muy agradable. No se si disfruté más del plato o de la expresión de mi cuñada cuando lo probó...
| APERITIVO DEL MAESTRO TAN. Ensalada de wakame con mejillones |
Seguimos con uno de los mejores platos de la velada. Un tartar de vieira con aguacate y huevas de bacalao con salsa cítrica. A pesar de esta salsa, el plato tenía un componente dulce que no conseguimos averiguar de donde procedía. Espectacular.
| TARTAR DE VIEIRA. Con aguacate y huevas de bacalao con salsa cítrica |
Nos trajeron a continuación unos makis de salmón y atún. Nos chocó que no sirvieran directamente en el plato el habitual pegote de wasabi (aunque nos ofrecieron si queríamos más), pero realmente no hacía falta. En estos makis, el wasabi integrado, tenía una potencia de sabor equilibrada con el breve aunque intenso picante. En cambio, el picante gengibre fresco cumplía perfectamente su función de cambio de sabores.
| MAKI DE SALMÓN Y ATÚN |
El plato estrella de la noche, y de hecho, una de las especialidades del restaurante, fué el onsen tamago, que es un huevo cocido a baja temperatura durante bastante más tiempo del habitual (una hora a 60-70º como referencia) en un caldo dashi con virutas de alga nori y acompañado por un cangrejo de cáscara blanda en tempura. Nos recomendaron mezclar el onsen tamago en el caldo dashi y mojar el cangrejo como si fuese un huevo frito con pan. BRUTAL!!!!
| ONSEN TAMAGO. Yoshino-Age de cangrejo de cáscara blanda y huevo cocido a baja temperatura |
Para finalizar degustamos un tartar de solomillo de ternera con edamame (que son las semillas de las vainas de soja, similares a nuestros guisantes) y dados de pepino. Realmente las materias primas de este local son excelentes.
| STEAK TARTÁR DE SOLOMILLO DE TERNERA. Con edamame y dados de pepino |
El postre consistió en un Mochi (pastelito de arroz) de té verde, con una marcada acidez de limón. Muy bueno y ligero para finalizar la agradable cena.
| MOCHI DE TÉ VERDE |
Con los cafés nos sirvieron unos petit fours para acompañarlos. En esta ocasión, una pastilla de chocolate blanco y una especie de mini-coulant de almendras.
| CAFÉ & PETIT FOURS |
CONCLUSION: Un lugar para volver. Y más si se tiene la suerte de poder aprovechar la oferta del 2x1 de los martes. Unos 80-90 € por pareja si no se nos va la pinza con la bebida.
dimarts, 24 de juliol del 2012
Posted by Jordi Castaño
Salmorejo 2.0
Ingredientes:
- Tomates maduros que preferentemente sepan a tomate. Cantidad a discreción, en función de los días que se quiera estar comiendo este preparado.
- 1 diente de ajo
- Huevos. Para el salmorejo necesitaremos unos 6-8 para unos 2 kilos de tomate (cantidades que pueden oscilar en función del gusto de cada uno).
- Pan duro.Como en casa no somos demasiados panarras, lo sustituyo siempre por la miga de una rebanada de pan de payés sin corteza, previamente descongelado y secado en la tostadora.
- Jerez seco. La receta original se realiza con vinagre de jerez, pero personalmente creo que queda más sabroso con el vino de Jerez.
- Unas lonchas de jamón serrano. No hace falta que sea un 5J, ya que lo pondremos a secar y no nos interesa que suba el salado en exceso.
- Sal.
- AOVE.
Pondremos a hervir los huevos en agua con sal, y una vez hechos los enfriaremos con agua y los pelaremos y reservaremos.
Secaremos las lonchas de jamón serrano en una bandeja de horno con papel sulfurizado durante unas 4 a 6 horas a 80-90º. Una vez hechos los crujientes, separeremos unos cuantos para adornar el plato, triturando el resto con un molinillo, hasta hacer un polvo o "sal de jamón"
Remojaremos el pan duro con el vino de Jerez y reservaremos.
Lavar y limpiar los tomates, quitar las puntas y cortar en trozos grandes. Poner en un recipiente grande, añadir un diente de ajo sin gérmen (o medio en función de lo que nos guste el sabor a ajo) y triturar con la batidora. Pasar por un chino para desechar piel y pepitas, de forma que nos quede más fino.
Añadir los huevos duros cortados bastamente, el pan remojado con el vino de Jerez, rectificar de sal y seguir batiéndo a máxima potencia mientras vamos añadiendo el AOVE hasta emulsionar la mezcla y lograr la textura perfecta. Corregir de sal y reservar el conjunto en el frigorífico (y mejor si es de un día para otro).
Con el resto de los huevos, separaremos las yemas de las claras, reservando las primeras en el frigorífico hasta el momento del emplatado.
Introduciremos las claras de huevo en un biberón con la ayuda de un embudo y las batiremos ligeramente. En un recipente con AOVE abundante, iremos friendo gota a gota las claras hasta formar lo que serían las puntillas de un huevo frito.
Para el montaje del plato, servir en copa de cóctel o similar, una buena cantidad de salmorejo (prácticamente hasta unos 2-3 mm del borde de la copa), añadir la yema de huevo, salar la misma con el polvo de jamón, rodear ésta de las puntillas de huevo frito y terminar con una loncha de crujiente de jamón.
La idea del plato surgió de versionar el salmorejo con sus ingredientes originales, pero intentando conseguir nuevas texturas. Bien el polvo de jamón y su crujiente, deficientes las puntillas de clara de huevo fritas, básicamente porque las preparé con demasiada antelación y perdieron el punto de crujiente, convirtiéndose en pequeñas esponjas de aceite.
Pollo escabechado
Ingredientes:
- Cuartos de muslo de pollo.
- Pechugas de pollo.
- Costilla de cerdo
- Cebollas de platillo.
- Zanahoria
- Pimiento rojo
- Pimiento verde
- Granos de pimienta negra
- Una cabeza de ajos
- Laurel
- Tomillo
- Romero
- Rovellons (o cualquier otra seta)
- Aceite
- Vinagre de Jerez
- Agua
- Sal y pimenta.
Retirar toda la piel y grasa que se pueda de las piezas de pollo y salpimentarlas generosamente.
Pelar las cebollas dejándolas enteras.
Pelar las zanahorias y los dos tipos de pimiento y cortar en trozos groseros.
Calentar una cazuela grande, añadir un buen chorro de AOVE e ir dorando las piezas de pollo y la costilla troceada hasta que tomen un bonito color dorado y reservar. En ese mismo aceite, saltear las verduras troceadas, las setas (yo tenía congelados rovellons desde el pasado enero), la cabeza de ajos y las aromáticas (granos de pimienta, laurel, tomillo y romero), y una vez el conjunto tome color, añadir la carne con el jugo que habrá soltado y cubrir con un par de vasos de vinagre, un poco de agua y aceite.
Las proporciones del escabeche varían mucho según los gustos y según se pretenda comer el jugo resultante del plato. Hay desde quien añade menos cantidad de aceite y añade vino blanco y mas agua, hasta quien lo realiza con una proporción de 3 de aceite por una de vinagre. Lo que hay que hacer es dejarse guiar por el instinto e ir haciendo pruebas hasta que le encontremos el punto que nos satisfaga.
Una vez cubierta la cazuela por el líquido del escabeche, dejar a fuego lento una hora y media o dos.
La mayor ventaja de este plato, es que podemos prepararlo con mucha antelación, ya que cuantos más días pasan, mejor resultado obtendremos. La conservación del mismo es perfecta, ya que podemos tenerla durante varias semanas en la nevera convenientemente cubierta.
A favor:
La pechuga queda realmente jugosa y acompañada por el escabeche con unas hojas variadas de lechuga o berros y rúcula, constituye en si mismo un plato único. De las verduras, me quedo con la zanahoria y las setas.
En contra:
Creo que los dos tipos de pimiento no le aportan nada en absoluto al escabeche, al igual que la costilla de cerdo, que coincidimos todos en que queda con un exceso de grasa que no resulta agradable.
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